Con los pies en la tierra

Megaminería, monocultivos, fracking: mientras el modelo de desarrollo pone en riesgo los bienes comunes. La resistencia juvenil y popular muestra un prometedor tiempo para el cuidado del ambiente

Ni en tiempos de Jesús ni en tiempos de Don Bosco podremos encontrar con facilidad la preocupación por el medio ambiente. El mundo estaba mucho menos poblado y la industrialización no había llegado a los niveles actuales. En tiempos de Don Bosco recién emergían los procesos de industrialización en las grandes ciudades. Con las preocupaciones de su tiempo, ambos centraron su vida en atacar las situaciones de injusticia social y proponer modelos transformadores para la equidad. Hoy, las situaciones de injusticia ambiental nos llevan a detenernos con mirada evangélica en este signo de los tiempos: la necesidad de ofrecernos mutuamente y ofrecer a las futuras generaciones un lugar sano donde vivir y amar.

Posiblemente este mes el Papa Francisco publique su próxima encíclica, con la mirada puesta en el medio ambiente. La injusticia ambiental se empieza a constatar diariamente y nos está dejando un futuro poco prometedor.

haciendo aguaTierra para la vida digna

Te lo digo, te lo canto: fuera Monsanto”. Así cantaron en septiembre de 2014 miles de jóvenes que acamparon en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas contra la instalación de la planta de la empresa Monsanto, para acondicionamiento de semillas de maíz modificadas genéticamente (OGM) que, por un lado, prohíben a los productores volver a plantar con las semillas que entregue la siembra y que, por otro, exigen el uso de herbicidas muy potentes.

La empresa que defiende el modelo de semillas transgénicas capaz de resistir el herbicida Roundup, cuyo principio activo es el glifosato, se ve hoy acorralada por investigaciones como la de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien aseguró el 20 de marzo de este año que existen “altas probabilidades” de que el glifosato cause cáncer en las personas1.

Los jóvenes pasaron y siguen pasando días y noches en resistencia. Sufrieron el ataque físico de fuerzas policiales en varias oportunidades y el trato violento de los voceros de la empresa. Sufrieron también fríos intensos, calores que no dieron descanso, lluvias interminables. Pero, a la vez, comprobaron la comprometida presencia, el aliento de esperanza, de músicos, artistas e intelectuales que se acercaron a la carpa.

Modelo extractivo en Latinoamérica

La resistencia de miles de ciudadanos, entre los cuales los jóvenes han tenido un rol protagónico en Malvinas Argentinas (Córdoba) ha sido muy importante para fortalecer y visibilizar la lucha de una incontable cantidad de activistas preocupados por la defensa de los bienes comunes y por los movimientos de patentamiento de la vida y el conocimiento como nueva estrategia de dominación hacia los países del sur.

Estos últimos años, América Latina vive un tiempo de surgimiento de gobiernos que buscan menor dependencia de los países del norte en torno a la regulación económica de los mercados y las recetas para la organización de la economía. Muchos de los países del sur, y entre ellos, Argentina, han hecho una apuesta fuerte por desprenderse de la deuda externa, por estatizar empresas, por aumentar el PBI para educación, por generar empleo y por disminuir la pobreza. Sin embargo, esa opción de desarrollo y crecimiento ha ido muchas veces de la mano de un modelo altamente extractivo de bienes naturales como los minerales, los hidrocarbros y el agua y un modelo altamente destructivo del bosque nativo que nos exponen a un futuro de despojo desalentador.

Alarmados, preocupados y empoderados, jóvenes pertenecientes a diversas agrupaciones tales como colectivos ambientales, centros de estudiantes, grupos juveniles y agrupaciones políticas entre otras, comenzaron a manifestar especial preocupación al encontrarse que empresas poderosas están tomando el control de los bienes tanto naturales como intelectuales que históricamente han existido como bienes públicos.

En defensa de los bienes comunes

Los bienes comunes tienen un rol vital en la existencia de miles de millones de personas. Miles viven y gestionan activamente los bosques y tierras secas; muchas comunidades gestionan canales de riego y cursos de agua; muchas áreas a veces clasificadas como tierras públicas, son en realidad activamente gestionadas por sus habitantes, incluso en ocasiones bajo formalidades de propiedad común.

En Argentina, el agua se ve amenazada por la gran extracción minera y por la fractura hidráulica como método de extracción petrolífera, el monte se ve amenazado por la destrucción masiva de bosque nativo en función de la siembra de soja, el cuerpo humano se ve amenazado con la incorporación alimenticia de sustancias cancerígenas que día a día se utilizan para la producción de lo que comemos. Pero también el conocimiento se ve amenazado por leyes privativas que someten a los usuarios a la infracción de derechos de autor, y por tanto ser tratada como delito penal, a la actividad de compartir música, libros, películas y software los bienes culturales comunes tales como mucho y para el acceso al software.

Es tiempo de correr las vallas que nos detienen

Se produce una corriente de cercamiento sobre elementos que eran de uso público y compartido, tales como las semillas y el acceso a las expresiones culturales (música, relatos, cuentos). Empresas transnacionales como Monsanto, Chevron y Microsoft, entre otras, buscan generar un modelo de dependencia para la producción del que después es muy difícil salir. En el caso de la primera, proponen la venta de la semilla modificada genéticamente y acompañada de un paquete tecnológico que sólo ellos venden. Parte de ese paquete es el está trayendo consecuencias terribles que ponen el agronegocio antes que la vida de los pueblos, como es el caso que viven niños y jóvenes de Bº Ituzaingó, uno de los pueblos fumigados, donde viven cinco mil personas de las cuales 200 padecen cáncer. Según cuentas las madres “Hay casos de jóvenes de 18 a 25 años con tumores en la cabeza. Chicos de 22 y 23 años que ya han muerto. Hay más de trece casos de leucemia en niños y jóvenes”. Situaciones similares ocurren en otras localidades. En un reciente informe realizado por el Dr. Medardo Ávila Vázquez, de la Facultad de Medicina (Córdoba) tras el relevamiento sanitario en la localidad de Monte Maíz (Córdoba) en el que señaló la relación entre transgénicos y agroquímicos y los altos índices de cáncer, malformaciones y abortos espontáneos.

Hay que detener el avance de las semillas genéticamente modificadas y patentadas, como así también el uso de herbicidas tóxicos y comenzar un proceso que revierta esta situación para que nuestro país no tenga su agricultura en manos de cuatro empresas transnacionales: Monsanto, Syngenta, Dupont y Cargill. Hay, además que replantear la inversión petrolera en las provincias de la Cordillera, donde la extracción demanda una gran fractura de la tierra y un gran consumo de agua. Hay que recrear el modo en que nos planteamos la minería en el país, que desde hace más de veinte años, ofrece a las transnacionales beneficios y a la flora y la fauna puros perjuicios.

Abrazar la Madre Tierra

Sin embargo, en medio de este actual modelo de desarrollo que agrava cada vez más las inequidades y pone en riesgo los bienes naturales, la vida en el planeta y los ecosistemas, nada será posible si no nos replanteamos el modelo de consumo que busca tener siempre más, movilizarse siempre en automóvil e incorporar cuánta nueva tecnología haya aparecido.

Para empezar a pensar en torno al Buen Vivir, esto es, vivir armónicamente en comunidad, complementándose mutuamente entre los seres humanos y la naturaleza de la cual formamos parte, esa expresión que implicó en nuestros antepasados del continente la relación con la Madre Tierra y el cuidado de los bienes naturales, tendremos que planificar un camino de vida en comunidad capaz de alimentarse bien desde la producción orgánica, proteger el aire puro, promover la actividad física y repensar la vida en perspectiva de derechos y responsabilidades ciudadanas relacionadas a la diversidad de los bienes comunes, redes de la vida que nos sustentan. La idea de Buen Vivir, y por tanto, del cuidado de los bienes que tenemos en común nos parece sumamente importante para pensar en los bienes naturales como patrimonio a conservar y, en los casos que sea necesario, regenerar. En tal sentido, consideramos que apostar por la difusión y la promoción de los mismos nos dará una clave para poder enfrentar las demandas del inicio de siglo.

Requerimos de muchos espacios creativos y democráticos y de innovaciones que permitan proteger los bienes comunes y fortalecer las prácticas de Buen Vivir a de largo plazo. Como dice la Comisión de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo “Necesitamos cambios transformadores en nuestros sistemas alimentarios, agrícolas y comerciales con el fin de aumentar la diversidad en las granjas, reducir el uso de fertilizantes y otros insumos, apoyar a los agricultores que trabajan a menor escala y crear sistemas alimentarios locales fuertes”

Por tal motivo, es importante que en nuestros espacios de trabajo juvenil podamos, por un lado, problematizar la situación de despojo de los bienes comunes ambientales y, por otro, profundizar la transformación social recuperando la reciprocidad del trabajo en las comunidades, aportando a la alimentación sana, promoviendo prácticas de cultivo agroecológico y agricultura familiar, priorizando los derechos socioambientales, aprovechando y distribuyendo el agua y dando amplia vía a la soberanía nacional.

Te invito a que puedas trabajar en tu grupo, en tu barrio, en tu curso, tratando de mapear las situaciones a las que están expuestas los bienes comunes. Para ello te propongo un tiempo para la conformación colectiva de mapas críticos que te permitan identificar situaciones problemáticas ambientales que vivís cotidianamente. Algunos tips que pueden servirte:

1) dibujar en un afiche el mapa de tu barrio, de tu ciudad o de tu provincia, según prefieras;

2) dibujar íconos, como tarjetitas que representen situaciones críticas (agua contaminada, residuos patógenos, alimentos transgénicos, contaminación del aire, etc)

3) encontrar focos críticos de contaminación y ubicar las tarjetas en el mapa.

4) elaborar un informe colectivo a partir de las situaciones que se viven en el sector elegido.

Si querés encontrar algunos ejemplos de la elaboración de mapas críticos, podés ingresar a:

http://www.iconoclasistas.net/categorias/mapas-criticos/

Una frase que se puede poner por ahí, tipo recuadro:

Mantener la integridad de los bienes comunes es lo mismo que mantener las relaciones, valores e identidades sociales. El dinero no puede sustituir esto.” David Bollier: Los bienes comunes

Una canción: Sombraitoro. NonSanto

https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=681390805261542&id=623698744364082

Una Capilla del Monte panóptica

Mientras las cámaras de seguridad en lugares públicos se expanden a lo largo y ancho del país, sin un debate público donde los ciudadanos puedan expresar el grado de vigilancia al que desean estar sometidos y sin una profundización del constitucional derecho a la intimidad, Capilla del Monte se ve beneficiada por la oferta de una “donación” (distinto es donar el permiso para usar la red de ellos que donar la fibra óptica concreta)

¿Para qué podría servir al municipio? Básicamente las condiciones de la donación son manifiestas: el uso de la red de fibra óptica para la futura instalación de cámaras de seguridad y vigilancia.

Aunque poco probada está su eficacia, el argumento de quienes implementan sistemas de videovigilancia es que ayudará a prevenir el delito y combatir la inseguridad. Hoy, en una sociedad del miedo, ese argumento convence a cientos de miles que dicen sí antes de hacerse por lo menos algunas preguntas. ¿Un ojo electrónico mirándome todo el día no estará violando mi derecho a la intimidad? ¿Qué certezas hay de no estar omitiendo el marco jurídico del Habeas Data? Y si el ojo electrónico tiene paso por manos de un privado ¿qué certeza tengo yo como ciudadano de que el privado no hace acumulación de datos y persecución de todo lo que vaya contra sus intereses? ¿Qué seguridades tengo de que el Estado no haga lo mismo? ¿Es una sociedad del miedo más segura que una sociedad promotora de la igualdad de oportunidades y de los derechos básicos de salud, vivienda y educación? Ahora supongamos un gobierno actual transparente y sin ninguna intención de vigilancia. Futurología: ¿Qué pasaría si el próximo gobierno quiere utilizar la base para vigilar a los ciudadanos? Cuando las preguntas no interpelan las donaciones, los privados saben que la fiesta ha comenzado. ¿Quién vigila a los vigiladores?

Me temo que si la idea de “vivir seguros” nos obliga a la presencia de una cámara de seguridad registrando nuestros actos privados, el derecho a la intimidad se terminó para siempre.

Como dice Beatriz Busaniche, especialista en privacidad en Internet: “puede sonar a paranoia, lo sé, pero imaginen una ciudad sitiada de cámaras de este tipo en los tiempos que se vivieron en la década del 70 en la Argentina. ¿Cuánta más gente habría desaparecido si las fuerzas de seguridad hubieran contado con dispositivos de esta naturaleza? Una consecuencia muy sutil es el acostumbramiento de la sociedad a ser vigilada. Yo no quiero que me vigilen, no quiero acostumbrarme a eso. Una sociedad monitoreada, controlada, es una sociedad menos libre y, en definitiva, menos democrática”

Según la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica, sólo en 2009 se instalaron en Argentina más de 10.500 cámaras de seguridad. El costo de cada cámara con su software es de aproximadamente $15.000. Luego habría que multiplicar eso por la cantidad de cámaras y pensar en un sistema de sueldos para el seguimiento técnico y operativo de la vigilancia. Eso sí, todo en virtud de nuestra total integridad. ¿Será realmente así? ¿Vigilancia y control aseguran la integridad?

La discusión filosófica tiene largo camino de la mano de Michel Foucault1 y próximos seguidores, donde queda demostrado que las sociedades disciplinadas, vigiladas y castigadas no son necesariamente más libres y más democráticas, sino todo lo contrario. Las experiencias de adopción de tecnologías de la vigilancia y el control demuestran que no hay una reflexión profunda sobre qué se hace con los datos de las personas. No se sabe si se produce venta de datos personales, si se catalogan pautas de consumo y/o lugares de concurrencia. Nada dicen los privados y aunque lo dijeran, ¿qué capacidad técnica tendría el Estado de controlar las promesas?

Los estudios realizados en Inglaterra y en Estados Unidos sobre la eficiencia de las cámaras de seguridad demuestran que la capacidad de estos sistemas de disminuir el delito ha sido bajísima.

Richard Stallman sostiene que “el actual nivel de vigilancia general en la sociedad es incompatible con los derechos humanos. Si no deseamos vivir en una sociedad de vigilancia total, debemos considerar la vigilancia como un tipo de contaminación social y limitar el impacto que cada nuevo sistema digital podría tener sobre la vigilancia, de la misma forma en que limitamos el impacto ambiental de las construcciones físicas. Hoy en día las cámaras de seguridad se han convertido en cámaras de vigilancia: están conectadas a Internet para que las grabaciones puedan ser recolectadas en un centro de datos y almacenadas para siempre. Esto ya es peligroso, pero se pondrá peor. Con los avances en la tecnología para el reconocimiento facial, probablemente llegará el día en que se pueda rastrear todo el tiempo en la calle a los periodistas sospechosos para ver con quiénes hablan”2

Culmino con el aporte de la Fundación ViaLibre3, de la cual un ciudadano de Capilla del Monte es miembro:

  • Tanto los atentados del 11 de septiembre en los EEUU como el atentado contra los subterráneos londinenses se hicieron a la vista de múltiples cámaras de seguridad sin que hayan sido por eso prevenidos ni evitados.

  • La tasa de delito en la ciudad más vigilada del mundo, Londres, no ha bajado en absoluto.

  • El gasto de montar un sistema de vigilancia generalizado es enorme y no cumple los objetivos declarados.

  • Los usos no legítimos de estos sistemas de vigilancia tales como seguimiento de mujeres, persecución de minorías, monitoreo de grupos políticos y activistas sociales son realmente graves como para no tomar medidas precautorias.

  • En la mayoría de los casos, las grabaciones y registros de nuestras actividades en la vía pública quedan en manos de privados que no dan cuenta de qué hacen ni a quién entregan esa información.

¿Para qué aprobar una donación de fibra óptica si no tenemos todavía hecho un planteo de privacidad entre la ciudadanía de Capilla del Monte? Si un privado quiere ceder uso de redes de fibra óptica  en todo caso que sea para que los ciudadanos, y en especial los excluidos, accedan a información pública, puedan participar en espacios de interacción e intercambio entre ciudadanos y gobierno o recibir capacitaciones en el uso de tecnología libre y soberana, pero no para la vigilancia.

1Ver Foucault, Michel, Vigilar y castigar.

2Cfr. Stallman, Richard “¿Cuánta vigilancia puede resistir la democracia? Disponible en inglés en https://www.linux.com/news/software/applications/743990-stallman-how-much-surveillance-can-democracy-withstand

“Nos quieren controlar como a control remoto”

-Dejó de servir… dejó de servir… y el que no junta desparrama. Lo lamento por él, pero sabía que no tenía que hablar. Habló de más. Son pendejos, no saben las reglas de juego. Ahora que se la banque. Una buena viaba y no va a joder más. Vas a ver… no va a joder más…
-Se te fue la mano, boludo. Se te fue la mano. ¿Y ahora qué hacemos?
En la noche varios chicos se acercan a la comisaría hirviendo y piden que se los deje de usar para el circuito de la droga. Como Jorge, quieren salir y no pueden.
Al día siguiente la comisaría estalla de gente exigiendo justicia por el caso pero reclamando más… ni uno más, ni una víctima de violencia institucional más.
Intento frenar a muchxs.
-¿Vos estuviste ahí? Yo estuve un montón de veces. ¿Te cagaron a palos como me cagaron a palos a mi?
No puedo más que mirarlo y decirle que no deje que lo usen. Que lo están usando para evadir la muerte y hablar de vidrios rotos.
El intendente cruza en medio de la gente ¿para estar con la gente o para victimizarse? Sabía que los pibxs lo querían cagar a trompadas. Se metió igual y logró lo que quiso. Corrió el foco de la muerte a la nueva noticia “Intendente agredido” “Violentos destruyeron el patrimonio público de Capilla del Monte”
¿Violentos? Violentos son dos camiones cargados de uniformes azules escondidos dentro de la municipalidad. Violento es el cana que filma la manifestación social, para verlo en pantalla grande y seleccionar uno por uno a quién se va a llevar. Violentos son los policías que se sacaron la identificación. ¿Sin identificación? Sí. Entre ellos el comisario, que minutos después corría con un revolver en la mano por la calle principal para ver si lograba disminuir el número de estas “ordas salvajes” que se quejan porque la cana les pega sin parar, día a día.
Capilla del Monte vive “un clima enrarecido” dicen los más benévolos. ¿Enrarecido porque hay gente rara que no tiene cara de publicidad de Gillete? ¿Enrarecido porque hay cuerpos pidiendo la vida de otros cuerpos? Raro. Clima raro. Raro era el silencio de muchos pibes que no podían hablar porque los bajaban. Raro es que le digan a un pibe que si sigue tocando el bombo en la plaza lo pueden meter en cana hasta veinte días por ruidos molestos. Raro es el maltrato y el hostigamiento.
Freire: “Quien instaura odio no son los odiados sino los que odian primero. Quien instaura la fuerza no son los que enflaquecieron bajo la robustez de los fuertes sino los fuertes que los debilitaron.
Para los opresores son “esa gente” o “esa masa ciega y envidiosa”, o “salvajes”, o “subversivos”. Son siempre ellos los violentos, los bárbaros, los malvados, los feroces, cuando reaccionan contra la violencia de los opresores”
¡Mesa de diálogo por la paz social urgente!
¡Libertad a Sebastián Lamartine y a todos los detenidos!

A los miles que compartieron la foto de la Fragata

Me encuentro con las palabras de Javier, por vía de una amiga. Las comparto para sumar al análisis y ahuyentar al menos un poquito, no a los locos sueltos sino a los que abren la boca antes de investigar un poco.

Gracias Javier…. ahí va lo que compartiste.

Hoy vi una imagen compartida en Facebook por una amiga. Ahí se habla de la Fragata Libertad y se responsabiliza al gobierno por lo que le sucede. Se trata de ésta foto (leer la bajada)

Aquí les dejo la opinión que ésto me despertó. Es una triste reducción del tema que lamentablemente hace mella en mucha gente, producto del odio ciego que nos invade. A unos y a otros. Pro y anti.Ahí va:

Perdón que me meta, pero nobleza obliga: ésto es otra típica falacia para tirarle mierda al gobierno cuando nadie tiene idea de derecho internacional público y además no se molestó en leer sobre el asunto. Aviso desde ya que pienso que éste gobierno tiene miles de cosas para corregir. Y que hay corrupción, cosas mal hechas, etc. Pero estoy obligado moralmente como ciudadano y sujeto político a hilar fino. Si no, somos no más que víctimas de poderosos que instalan un discurso. La idea es ser libre del discurso (del gobierno y de sus detractores). Ambos tipos de retórica le hacen daño a la patria.

Demostremos amor a la patria averiguando más del asunto.

Un marino de verdad y sobre todo buena leche jamás podría decir algo así. El presidente de la Nación (o la presidenta en éste caso) es su comandante en jefe. Hablar así implica una falta de camaradería que no es digna de las fuerzas armadas. Dudo que a ésto lo haya escrito un BUEN marino.

Amén de ello les comento que la fragata Libertad está detenida por una medida cautelar que la justicia de Ghana ordenó, a pedido de titulares de fondos buitres. En particular se trata del fondo NML (relacionado a la “American Task Force”). Cuando tengan tiempo, lean la nota en AGEPBA. La fuente no es 678. Es la facultad de periodismo de la Uni de la Plata.

¿Quienes son? ¿Cómo actúan? Ver mas aquí y la misma noticia dicha por Clarin, nada menos (tímidamente, claro)

En otras noticias, les comento que el gobierno argentino no decidió abandonar la fragata. En el derecho existe algo llamado la doctrina de los actos propios. Eso quiere decir en una de sus acepciones, que uno tiene que mantener una postura que no vaya a contrario de lo que reclama. Abandonarla sería regalársela a los fondos buitres.

Lo único que se ordenó fue el retiro de la tripulación. Y lejos de hacer abandono, el canciller Timerman (nuestro representante diplomático de relaciones exteriores) ha hecho presentaciones ante el secretario general de la ONU, el titular de la Asamblea General de la ONU y ante el consejo de seguridad de la ONU. (Ver nota)

El embargo de la fragata viola el derecho internacional, en particular la convencion internacional sobre derecho del Mar que estipula que las embarcaciones militares son inembargables.

Y la última y más importante referencia que les dejo, para que vean que no es “el malo” (léase, el gobierno) contra “los buenos”: en ésta nota el periodista Horacio Verbitsky muestra con pruebas fehacientes cómo los viajes de la Fragata vienen siendo planeados para evitar piraterías de éste tipo desde hace años. Y cómo algunos mandos de la armada DESOBEDECIENDO RECOMENDACIONES DE CANCILLERÍA alteraron el itinerario de la Fragata sin razón aparente. Cancillería sabe de éstas cosas y mucha gente trabaja bien para que no sucedan tristes episodios como éstos.
Alguien, en la Armada (y vinculados con sectores muy poderosos económicamente) decidió atracar en Ghana SABIENDO que la Fragata quedaría ahí. Tal es así que un grupo de abogados locales representantes de los fondos buitres, ya tenían listo un arreglo en plata (abusivo, claro) para presentar de antemano; para cuando la Fragata quedara atrapada (Ver nota)

Amigos, me he tomado el trabajo de reunir algunas opiniones y evidencias claras y contundentes sobre el tema.

Hagamos de éste un país mejor, no acumulando un odio infundado sino una crítica inteligente. No hacerlo nos hará victimas tanto de gobiernos autoritarios como de grupos económicos igualmente autoritarios; privados y sin control, con poderes que sobrepasan a los de muchos Estados.

Saludos

Signos, cacerolazos y códigos binarios

Signo: cosa que evoca a otra.
Cacerola: olla con asas, sirve para cocinar.
Código binario: sistema de codificación de números o letras que emplea secuencias de dígitos binarios (0 y 1)

¡Sopa de letras!
El alimento: Podríamos llenar la cacerola de unos cuantos manifestantes y de unas cuantas causas, tirar dentro fideos sopa de letras, unos cuantos ceros y unos, y mucha agua. ¡A mezclar!
El juego: Podríamos tal vez pensar una gran sopa de letras y números. Grande. Grande. Y ansiosamente querer marcar las palabras presentes ¡A marcar!
Sea el juego o el alimento, la confusión no permite identificar los problemas con claridad y replantear el rumbo.

Ayer en la noche se realizaron movilizaciones en varias ciudades del país. Lejos de mi opinar en este post sobre el binario k-no k. Y ya diré por qué. Cambien k-no k por cualquier otro espacio de participación política Macri-no Macri, De la Sota-no De la Sota o lo que quieran.
Además, respeto a quienes fueron, si tienen razones claras. Pero en este espacio de opinión quisiera señalar algunos puntos que considero complejos.
El primero es distinguir con claridad el qué de la convocatoria. El segundo, el con qué. Considero que si no hay distinción en estos dos puntos, la sopa de letras hace imposible la construcción de algo nuevo.

El qué de la convocatoria:
La convocatoria tuvo algunos llamadores: “marcha anti K”, “somos el 46%”.
La democracia representativa implica, necesariamente, elecciones. No pienso que se deban hacer marchas Anti K porque no creo que la política pueda leerse con código binario: cuando no es cero, entonces es uno. Decir somos el 46% y no el 54% es seguir con una dicotomía falsa. Dicho sea de paso, esa misma falsedad es sostenida por quienes dicen “la patria vs. la corpo”. En el voto no existen los puramente a favor y puramente en contra. Tanto el 46% como el 54% tiene ciudadanos con enorme diversidad de pensamientos. Igualarlos como partido de fútbol, los que patean para acá y los que patean para allá, sólo logra desdibujar el panorama. Para ser gráfico: cuando dicen somos el 46% igualan a los que votaron a la Izquierda Unida y a los que votaron a la Coalición Cívica, que tuvieron plataformas totalmente distintas. Es necesario replantear el universal. No hay anti K ni kirchnerismo, identificable, en el sentido puro de los términos.

Pero además, una movilización anti K, sin distinción del problema, del “móvil” de la movilización, corre riesgo posicionarse con intención destituyente. Acordando o no, el gobierno actual ha sido elegido en las urnas, y en las urnas se deberá seguir resolviendo el problema, excepto que haya un juicio político, con los fundamentos necesarios. De lo contrario, las manifestaciones que meten enojos en la misma bolsa corren riesgo de tirar dentro los que son aciertos y volver indistinguibles las letras dentro de la sopa. Si no hay identificación del problema por el cual se hace la protesta, difícilmente se pueda construir. Como dice Butler: “pensamos que hemos encontrado un punto de oposición a la dominación, y luego nos damos cuenta que ese mismo punto es el instrumento mediante el cual la dominación opera, y que hemos fortalecido sin quererlo los poderes de la dominación a través de nuestra participación en la tarea de oponernos” (Butler, 2000)
Diré entonces que me parece válida, por ejemplo, la movilización en contra de la instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas (Córdoba) y la no adhesión a la “Ley Monsanto”. Una movilización anti k puede quedar bajo un reclamo histórico: “que se vayan todos”. La pretensión de que se vayan todos es utópica. Hay que pensar un quién antes de un recambio. Ningún director técnico dice: no me gusta cómo está jugando Pepito y Carlitos, voy a jugar con nueve jugadores. Ya pronunciamos un “que se vayan todos” y sin embargo las elecciones pasadas tuvieron casi los mismos jugadores. Como indican Laclau-Mouffe, “Sin una visión acerca de cuál podría ser un modo alternativo de organizar la política por sobre la tiranía de las fuerzas (…) esos movimientos habrán de permanecer en un nivel meramente defensivo. Si lo que se trata es de construir una cadena de equivalencias entre las luchas democráticas, se necesita establecer una frontera e identificar un adversario. Pero esto no es suficiente. Uno necesita saber por lo que está luchando, qué clase de sociedad uno quiere establecer. Esto requiere por parte de la izquierda una adecuada comprensión de la naturaleza de las relaciones de poder y de la dinámica de la política (Laclau-Mouffe)
El año que viene tendremos un primer espacio de participación política para el cambio de jugadores. Será un buen momento para que los partidos políticos hagan programáticos los reclamos que hoy hace tanta gente y ofrezca una alternativa de país. Y este viene siendo un buen tiempo para pensar nuestra participación política en los espacios democráticos. Además, será un buen espacio para repensar cómo estamos dando poder al poder. Yo creo en la definición de democracia como “centro vacío de poder”, pero si lo que hacemos en las elecciones es dejar que el centro vacío se llene y el poder se atornille en el centro, entonces ocurrirá, lo que dice la canción de Molotov “si les das más poder al poder, de algún modo te van a coger” (con el perdón pero la fidelidad de la cita).

El con qué de la convocatoria:
Otro llamador: “Cacerolazo”
El cacerolazo en Argentina tiene un simbolismo muy fuerte, representa una época muy difícil de país, con elevadísimos niveles de desocupación, alto índice de mortalidad infantil, huída del país, bancos sin el dinero de la gente y muchas otras cosas más.
A mi entender, hay un abismo entre el motivo del cacerolazo del 2001 y el de ahora. Cuando todo es motivo de cacerolazo, lo que se logra hacer es lograr eliminar el símbolo, porque queda aguado. Creo en la construcción del futuro desde la historia, y que la historia tiene peso desde lo simbólico. Si a todo tipo que se sube a un caballo le decimos San Martín, entonces el prócer queda diluido. Si toda protesta tiene una cacerola, entonces, además de protestar estamos borrando el peso del símbolo del cacerolazo del 2001. Lo mismo ocurre con el uso de la cadena nacional: Si todos los días habla Cristina, entonces cuando haya algo importante para decir nadie lo va a distinguir como importante. ¿Enseguida les vino a la cabeza un cuento de la infancia no?
Quiero decir: utilizar el mismo “con qué” es vaciar la historia, y no se puede hacer memoria cuando la historia fue aguada. No es conveniente que el signo sea separado tan fácilmente de su contexto de aparición. Si traslado sin mucha reflexividad un signo, sin preguntarme por el sistema productivo del mismo, vacío el discurso que ese signo contiene. El con qué de la convocatoria no puede ser una cacerola.

Me quedo pensando en medio de la sopa, las letras, las cacerolas y los códigos binarios:
1) Es necesario seguir movilizándonos como ciudadanos.
2) Las movilizaciones para ser efectivas, deben tener un móvil identificado. No podemos movilizarnos desde el anti, desde la negación.
3) Es necesario pensar símbolos que sirvan como “discurso” del momento actual, para no vaciar los símbolos de la historia.
4) No basta con estar “unidos”, hay que estar “organizados”. Identificar qué queremos, cómo lo queremos y qué distancia hay entre lo que queremos y el presente, para poder ser programáticos en nuestro sueño democrático.

Crónicas del ciclista de la movilización

No encontré otro manifestante en bicicleta en medio de la plaza de la Intendencia. La plaza nos concentró por la suspensión de la ley 10078 pero también por un modus operandi lamentable: no queremos más política de leyes entre gallos y medianoches, leyes sin discusión y debate, leyes excluidas del debate en la esfera pública, leyes aprobadas como alza de mano cuando en la escuela alguien grita ¿quieren caramelos?
En el centro de la plaza estaba yo y, como no hay crónica objetiva, esta es la mía: breve, simple, pero mía.
Mis manos golpean el manubrio de la bici al compás de tamborines. El biciclo en medio de la plaza es un poco incómodo pero es siempre simbólico. Pariremos la revolución en bicicleta. Dijo Albert Einstein, “La vida es como andar en bicicleta, para conservar el equilibrio hay que mantenerse en movimiento” Pues ahí estuvimos con mi bici cantando y reclamando.
Ni ella ni yo tenemos mucha certeza de la sucesión de los hechos. Probablemente los periodistas en altura lo pudieron ver. Nosotros, en cambio, escuchamos que uno anunció otro 1969 y dijo al gobernador “qué cagaso, qué cagaso… se viene otro cordobazo” Mientras, la gente avanza, se acomoda y se suma al canto.
Levanto la mirada. Un “cana” que está a poco más de 30 metros mio mira asustado, con cara de qué será esto, qué tendremos que hacer. Es seguramente más joven que yo y quizá lo invadan unas ganas bárbaras de estar tomando mate en la casa, como a mi. Mis ganas de mate no me frenan en el camino del texto a la acción. Sus ganas de mate no lo frenan en el camino de la promesa de defender lo ¿indefendible? Pienso mucho en él. ¿Qué será de su vida? Dicen las voces de los alrededores que son todos “hijos de puta”, que sólo defienden a los ricos y a los políticos y que… y que… Lo sigo mirando y veo detrás de él un posible exalumno que días atrás me decía querer entrar a la policía porque allí lo tratarían mejor y no lo explotarían tanto como en la empresa donde trabaja.
Unos cerca mio comienzan a desarmar el cantero de piedra y las tiran para “aquel lado” Quiero acercarme a decirle que allí puede haber compañeros pero no me animo. Me entristece no animarme.
De repente, no sabemos a raíz de qué, un gran frente de uniformados detrás de los escudos se vino a nuestro lado con balas de goma y gases lacrimógenos. Todos corren pero mi bici y yo no podemos. En un abrir y cerrar de ojos los veo avanzar sobre mi, muy cerquita y yo solo, bici en mano. Las voces se organizan
-Hijos de p… hijos de p…
¿Hijos de p… hijos del miedo…hijos de la renuncia a un trabajo donde lo explotaban? Malparidos por quién, me pregunto. ¿Malparidos por quién no?

El del miedo también avanza tras una triste orden y se vuelve grey. Es uno más del montón que en obediencia ciega dispara, avanza y ahuyenta. El agente se vuelve paciente de sí. En sala de espera queda lo que él sentía. El paciente de sí se licúa entre los azules y hace caso a su jefe pateando su miedo.

-Andate que la cana te saca la bici. Andate -me dice una mujer, acercándose.
Tras la represión la plaza prácticamente se vacía y un gran grupo tenemos que migrar hacia Marqués de Sobremonte. Vuelan piedras, bombas de estruendo, balas y gases.
Decido convertirme en transeúnte para cruzar de frente. Paso pegado a unos veinte policías donde ya no hay manifestantes. Algunos se ríen como si estuvieran tomando una cerveza de postre al videojuego. Me apeno. Quince metros más tarde se ríen unos manifestantes, posando para la foto y unos aparentemente alemanes se sacan foto con policías y manifestantes de fondo, para contar y que les crean.

Tocan a uno del movimiento de los indignados y se meten con toda España

Fuente: Página12

Circula mucha información sobre el proyecto de expropiación de YPF a Repsol. Entre tanto que circula, cada uno puede seleccionar los textos que le ayuden a comprender aristas y a cerrar preguntas.

Imaginarán que soy partidario de la soberanía hidrocarburífera, hace tiempo, más allá de la decisión de ayer. Cuando hace muchos años Néstor Kircnher dijo que habría una empresa petrolera nacional no lo creí, pero tampoco dejé de soñarlo. Alimentaba mi increencia la vinculación de Kirchner con Menem en tiempos de la privatización. Hoy me parece un argumento vacío de los que critican el proyecto de expropiación. Si NK y CFK estuvieron, eso no hace que queden condenados a una empresa petrolera privada. Son puntos distintos. El que quiera denunciarlos por complicidad en el 99, que lo haga. Este punto es otro.

Me preguntaba estos días si el posible anuncio no tenía un dejo de “doctrina del shock” al estilo del análisis que Naomí Klein hace de las prácticas norteamericanas en países en situación crítica. Quizá eso es lo que me motivó a entender un poco qué pasaba con Repsol/YPF y qué era esta cosa rara de faltante de combustible constante.

Seleccioné tres textos que me parece, corren en paralelo con tanto dicho sobre el anuncio de ayer. Especialmente me interesa que sean algo así como una respuesta a Rajoy cuando quiere hacer creer al mundo y a los españoles que tocar a Repsol es tocar a España, afirmación que demuestra el claro trasfondo liberal de opción española por respaldar el mercado, por más que la empresa no reporte beneficios claros a España. Hablar como si fueran matrimonio, uno en nombre del otro, no me hace pensar en más que “el mercado y yo, que somos lo mismo, pensamos…”

¡Ojalá Rajoy hubiera dicho “Tocan a uno del movimiento de los indignados y se meten con toda España”!

Van los textos, recortados. Pueden leer completo cada uno haciendo click en la referencia.

Repsol y el nacionalismo español

El blog de Juan García Luján y compañía. 17-04-12

El anuncio realizado por el gobierno argentino de nacionalizar el 51% de las acciones de YPF ha provocado que algunos saquen a relucir el ultranacionalismo español que llevan dentro. Hace unos días ABC abría su portada con el titular “Kirchner ataca España”. El ministro de Industria José Manuel Soria amenazaba a la presidenta argentina “si el gobierno argentino actúa con Repsol tendrá consecuencias en las relaciones con España”. En los mismos términos se pronunciaron Barack Obama y Bruselas. En las redes sociales ya se están pronunciando defensores de “España” que en realidad defienden a una multinacional.

El diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón publicaba en su blog Pijus Económicus los datos del accionariodo de Repsol, unos datos que dejan en ridículo ese nacionalismo que confunde España con una empresa que tiene buena parte de su capital en el extranjero y que, según Garzón, pone parte de sus beneficios en paraísos fiscales:
Repsol utiliza paraísos fiscales para evadir y eludir impuestos, amén de beneficiarse de las rebajas fiscales y de las deducciones (todo en un marco de competencia fiscal). La propia entidad trata de justificarse en su web. La existencia de paraísos fiscales merma la capacidad recaudatoria de los Estados -deteriorando y destruyendo los servicios públicos-, genera inestabilidad financiera y amenaza la democracia. Un estudio que hice sobre ello puede leer aquí.

En tercer lugar, lo más importante quizás. La propiedad de la empresa. Según se puede leer en su web más de la mitad de la empresa es propiedad de capital extranjero. La composición fundamental es la siguiente:

9’49% de PEMEX, empresa mexicana.
12’83% de CaixaBank
10’01% de Sacyr
42’00% de fondos de inversión extranjeros
9’90% de fondos de inversión españoles
10’80% de inversores minoritarios españoles

España, ¿cuál España?

Por Atilio A. Borón 15-4-2012

(ingresá al texto completo)

 

Tanto su “puesta en escena” –rostros endurecidos de furia, frases altisonantes, dedo índice en ristre de García-Margallo– como el contenido amenazante de sus declaraciones, especialmente la del tal Méndez de Vigo diciendo que la Argentina se convertiría en un “apestado internacional” y sufriría “consecuencias malísimas” en caso de que se afectaran los intereses de Repsol YPF son un oportuno recordatorio de que, lamentablemente, las peores tradiciones del colonialismo español siguen vivas y regurgitan cada vez que sienten que alguna de sus antiguas colonias se aparta del curso de acción fijado por la antigua metrópolis. La violencia simbólica desatada en estos días se inscribe en el sórdido panorama que presenta la España actual, atribulada por una profunda crisis económica y por el fenomenal retroceso experimentado en materia de derechos ciudadanos y libertades públicas.

(…)

El argumento más socorrido por estos enardecidos funcionarios de la corona es que cualquier agresión a Repsol YPF sería un ataque a España y, por ende, a los españoles. No hay que caer en esa trampa. El pleito no es con España o los españoles sino con su burguesía, que explota y desangra a los pueblos tanto fuera como dentro de España, cosa que hoy es evidente hasta para un ciego. Porque España no es esa pandilla de saqueadores profesionales, dignos descendientes de quienes cometieron en nuestras tierras el mayor genocidio de la historia, amparados por la maléfica alianza entre la cruz y la espada. España no son esos especialistas en vaciar empresas y en arrancar pingües ganancias como lo han hecho por toda Latinoamérica y el Caribe bajo la protección de sus padrinos políticos, sean estos Felipe González, José María Aznar o Mariano Rajoy. España no es esa corona nauseabunda y parasitaria, hundida en una ciénaga de escándalos que “la prensa seria” de la península se encarga de disimular.

 

Izquierda Unida ve una “vergüenza” que el Gobierno defienda a Repsol

Vía Rebelion.org

(Ingresá al texto completo)

Izquierda Unida considera que la expropiación de YPF no es un “ataque a España” pues Repsol es una entidad privada “de distintas nacionalidades” y cree “una vergüenza” que el Gobierno español haya salido en defensa de la compañía petrolera.

El portavoz económico de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) y diputado de IU por Málaga, Alberto Garzón, ha señalado que “Repsol no es técnicamente una empresa española”, pues más del 50% de la multinacional es propiedad del capital extranjero, y además “proporciona beneficios a la economía española que podrían considerarse nimios”, ya que en nuestro país declara el 25% de sus beneficios totales por todo el mundo.

Por ello, sostiene que en este conflicto “no están enfrentados los intereses de dos naciones distintas, sino los intereses nacionales de Argentina y los intereses económicos de sujetos privados de distintas nacionalidades -y entre ellas, en menor grado, españoles-“.

“Por lo tanto, es una falacia considerar esta medida económica como un ataque a España -escribe en un artículo publicado en su página personal-. Es una compra legal, que en todo caso podría estar minusvalorada, y que afecta a los intereses de unos sujetos económicos -grandes empresas y bancos- que no comparten beneficios con el resto de la sociedad”.

A su juicio, la expropiación “no es la guerra de los trabajadores españoles” y por ello “es una vergüenza que el gobierno español salga en defensa de los intereses de las grandes empresas españolas que poseen un capital minoritario de Repsol, en perjuicio de los intereses nacionales de un país soberano como Argentina”. “Más aún cuando mientras eso ocurre el gobierno está efectuando políticas de recortes que hacen recaer el peso de la crisis sobre la población española más desfavorecida”, añade.