Cablegate: Vulnerabilidad que demanda coherencia

Desde la trinchera, en entrevista a “El país” (España) Julian Assange sostiene que “Habrá un antes y un después del Cablegate”, nombre utilizado como hashtag para mencionar la filtración de documentos del Estado norteamericano. Dudo un poco de su afirmación, porque en tiempo de altas dosis de morfina los ciudadanos comunes estamos acostumbrados a tener poca memoria sobre lo que ocurrió. Probablemente tras el “¡qué barbaridad!” termine quedando una idea similar a la que todos tenemos: que EEUU mató muchas más personas de las que CNN había dicho y que el país del norte tiene “fichas” armadas sobre los líderes políticos del mundo, y con ellas organiza si van a querer conservar el mapa o van a querer financiar campañas de terror mediático para bajar a los gobiernos que no comulguen con “el jefe”
Probablemente, esta nueva arista de la verdad no cambie el sentido global del mundo, del periodismo y de la política internacional, pero me parece que al menos, algunos puntos podrían esbozar algunas pinceladas del efecto Wikileaks.
En primer lugar quisiera referirme a un héroe que habla de Assange como héroe. Richard Stallman, desde otro punto de vista héroe y activista, en entrevista con Revista “Ñ” considera que Assange es un héroe. Aún así indica que “disputa la utilidad de las últimas filtraciones diplomáticas porque —según Stallman— no revelan ningún crimen y podrían llegar a obstaculizar la libre comunicación en la red”
Me pregunto por qué las últimas revelaciones se plantearon en torno a la salud y la opinión que EEUU tiene de mandatarios del mundo en vez de seguir haciendo hincapié en las situaciones de guerra donde EEUU intervino.
En segundo lugar, con Assange héroe o no, me parece interesante rescatar lo que Pekka Himmanen llama “la ética del hacker”. Pekka indica que “uno puede ser un hacker sin tener nada que ver con los ordenadores. Un hacker es básicamente un entusiasta de cualquier tipo.
Para ellos es de naturaleza ética compartir su competencia. En este sentido, Wikileaks parece ser una voz entusiasta por cruzar los límites, en pos de un bien ciudadano. (Himanem, 2001)
Quizá mi primer punto unido a este segundo puedan resumierse en la siguiente idea:
“Cansado de verle realizar las tareas que le corresponden sin preocuparse nunca de su razón de ser, quise estar seguro. Le impuse entonces un trabajo absurdo considerado en todas las prisiones del mundo la más evilecedora de las vejaciones: hecer un agujero, luego hacer otro para meter en él los escombros del primero, y después un tercero para enterrar los del segundo y así sucesivamente (…) Raras veces le he visto trabajar con tanto ardor. Ponía en él incluso una especie de alegría” Tournier, Vendredi (1967)
¡Al menos creo que la alegría de sacar los escombros de un lugar no es poca cosa. Quizá en el traslado se pierdan algunos!
En tercer lugar, leo varios comentarios que dudan de la participación de grandes medios. De hecho, de cinco potencias mundiales a nivel periodísitco. También a mi me deja muchas dudas. Sin embargo, creo que muchos revolucionarios optan por caminar en la corniza, rozando con espacios que le den participación para poder decir aún lo que esos medios muchas veces habrán contribuido en colaborar. En medio de eso, que la CNN funcional e los EEUU no esté entre ellos suena al menos tranquilizador.
En cuarto lugar, el accionar de Amazon y los problemas con los DNS confirman que la verdad, aunque sea incompleta, siempre tendrá que buscar asilo. Si no anda en búsqueda constante de asilo, es probable que se haya “azucarado” para que no se sepa lo terrible de su ser.
En quinto lugar, la obsesión por buscar a Assange me deja al menos pensando dos cosas: En primera instancia, lo que decía Sandino: “Siempre que alguien se meta a redentor terminará crucificado”. Hoy aparecieron algunos blogs que expresaban su deseo de ver muerto a Julian. En segundo lugar, que debe haber una cantidad de documentos comprometedores a la espera del click que los libere.
No quiero que se vaya Obama (muchos ultraconservadores si quieren aprovechar el ventarrón para que se vaya) Es más, creo más en él que en los últimos presidentes norteamericanos. Mal de muchos no es consuelo, pero al menos quisiera que aún sin irse, los “servicios de inteligencia” norteamericanos se vuelvan “servicios de honestidad”, haciéndose cargo de lo que son. Será difícil, pero saberse vulnerables al menos abre una ventana a la coherencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s